Capusotto ya llamó
la atención sobre el fenómeno del parafraseo estúpido que realizan los
restaurantes. Si la cuestión no pasara de un par de expendedores de alimentos
ubicados en los barrios ricos de las principales ciudades del país, no habría
mucho de qué preocuparse. No obstante, esto es una característica que invade
todos los medios de comunicación y también a algunas personas que, pareciera,
viven interpretando un papel teatral.
jueves, 30 de agosto de 2012
miércoles, 29 de agosto de 2012
¿Quién compra las biromes que usamos?
Tengo pocos recuerdos de haber comprado una birome. Sí compro los tanques para rellenar alguna que sea linda, recargable y que valga la pena conservar. Pero después uso otras biromes como suplentes u ocasionalmente, las cuales nunca compro. Sin embargo, nunca me falta una birome. Siempre te encontrás una en el piso, te dan una en un congreso o charla, viene un familiar y te dice que mandaron a hacer en el trabajo con el logo de la empresa y les sobraron 3.000.000.
jueves, 23 de agosto de 2012
La extensión de este post es de 0,0333% campos de futból
Seguramente les
habrá llamado la atención la tendencia de los documentales yankees a medir todo
en campos de futból (se pronuncia con acento de centroamericano falto de
identidad). Muchas veces nos mofamos de ello, muchas veces nos preguntamos si
no es más fácil medirlo en canchas de básquet o en columnas de la planta baja del
coliseo. La realidad es que no importa con qué se mida. Lo que importa es usar
siempre el mismo patrón.
jueves, 16 de agosto de 2012
¿Por qué Dios creó La Internet?
Seamos honestos.
Internet es demasiado mágica para ser real. Después de los solos de Gilmour, es
la experiencia más cercana a algo superior que un humano puede experimentar.
Está en todas partes pero no la podemos tocar. Tiene todo el conocimiento
posible, desde el racionalismo europeo hasta el esoterismo de oriente. No
discrimina: todos somos iguales y tenemos las mismas posibilidades en Internet.
Por lo tanto, como mi mente no logra comprender cómo funcionan las computadoras
y el almacenamiento de datos en un disco rígido, y no me gusta admitir mi
ignorancia porque soy humano, argentino y economista, voy a hacerme el boludo y
voy a creer en una entidad superior que explique lo que no conozco por idiotez
o pereza. Dicho esto, paso al
artículo en sí.
jueves, 9 de agosto de 2012
El verso de los alfajores de fruta
La sociedad occidental está en decadencia. La familia, núcleo organizador del
aglomerado de humanos, se desmorona y con ello se han perdido todos los
valores. Se ha acusado a la televisión, a los video juegos, a las drogas, a las
canciones con sentido satánico de Xuxa y a la comida transgénica. No obstante,
todas estas explicaciones no son más que manotasos de ahogado de los sociólogos
y psicólogos del mundo entero que fallan en dar con la verdadera causa. El
verdadero motivo es un comportamiento subnormal, que escapa a toda comprensión
humana. Sí, hablamos del porqué la gente compra alfajores rellenos de fruta y
después se come primero los de dulce de leche.
jueves, 5 de julio de 2012
Los seres más despreciables del mundo – Los que tocan bocina
Este artículo también podría ir a la sección
Formas de comprobar si una persona es un idiota. En realidad, esta última es
una evolución de la primera que agrega un aspecto positivo a la cuestión. No
hay que criticar solamente y decir “esa persona merece nuestro desprecio, esa
persona es un imbécil”. No. Hay que proponer algo. Y de allí los consejos tan
valiosos que busco aportar en la versión 2.0.
Si no desea leer todo el artículo, puede
llevarse la siguiente máxima: toda persona que toque la bocina más de 2 veces
al mes es un idiota. Luego se pueden establecer graduaciones, pero este es un
tema más complejo.
jueves, 28 de junio de 2012
El efímero dolor de la eternidad al ver el jabón caer
Luego de este título podría escribir una
poesía completamente carente de sentido que sería calificada por algunos
pseudo-intelectuales como una obra maestra del movimiento de los indignados del
siglo XXI. Quizás tendría que cambiar la parte final, la del jabón. La frase
ver al jabón caer no es muy poética, aunque otra clase de
pseudo-intelectuales-artistas dirá que es parte de la realidad moderna y que yo
estoy creando arte en base a una situación de mi entorno. Pero no. Mi voracidad
por decir idioteces llega hasta este blog. Más allá no puedo ir, salvo que
alguien me garantice que diciendo pavadas puedo vivir, pero para eso ya me hice
economista.
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