En otra oportunidad
habíamos llamado “seres despreciables” a los que tocan la bocina. También
habíamos establecido que esa era una forma muy legítima de comprobar si una
persona era un idiota. Deseo ampliar las reflexiones en este fértil terreno de
detección de idiotas: el automóvil.
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jueves, 6 de septiembre de 2012
jueves, 5 de julio de 2012
Los seres más despreciables del mundo – Los que tocan bocina
Este artículo también podría ir a la sección
Formas de comprobar si una persona es un idiota. En realidad, esta última es
una evolución de la primera que agrega un aspecto positivo a la cuestión. No
hay que criticar solamente y decir “esa persona merece nuestro desprecio, esa
persona es un imbécil”. No. Hay que proponer algo. Y de allí los consejos tan
valiosos que busco aportar en la versión 2.0.
Si no desea leer todo el artículo, puede
llevarse la siguiente máxima: toda persona que toque la bocina más de 2 veces
al mes es un idiota. Luego se pueden establecer graduaciones, pero este es un
tema más complejo.
jueves, 17 de mayo de 2012
Formas de comprobar si una persona es idiota – Su comportamiento en un recital
Los recitales son ocasiones festivas donde la gente está extasiada y deja aflorar su niño interior. Como todos sabemos, los niños son medio estúpidos pero tienen una cierta inocencia que los hace queribles (hasta algún punto). Sin embargo, un adulto aniñado es un pelotudo liso y llano. Ya no es más inocente. Es un ganso que se manda cagadas y las quiere camuflar atrás de una supuesta actitud distendida. Esto se puede ver muy claramente en un recital. Veamos cómo.
viernes, 30 de marzo de 2012
Formas de comprobar si una persona es idiota – Su comportamiento en una fila:
Esta sección busca aportar un instrumental muy valioso a los lectores. Saber si una persona que frecuentamos diariamente es idiota es algo sencillo. Además, este conocimiento llega a nosotros de forma espontánea, casi sin quererlo. Ahora bien, tenemos la desgracia de vivir en sociedad con miles de idiotas que nos rodean y que condicionan nuestras vidas por más de que nosotros no lo queramos.
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