Seguramente les
habrá llamado la atención la tendencia de los documentales yankees a medir todo
en campos de futból (se pronuncia con acento de centroamericano falto de
identidad). Muchas veces nos mofamos de ello, muchas veces nos preguntamos si
no es más fácil medirlo en canchas de básquet o en columnas de la planta baja del
coliseo. La realidad es que no importa con qué se mida. Lo que importa es usar
siempre el mismo patrón.
El tener un sistema
de medición universal trae muchas ventajas, tales como que cualquier persona
que lea un manual de algo sabe exactamente la extensión de algo si dice 35 mm,
o también prevenir que cada hombre establezca su propio sistema para poder
decir que su amigo mide 1275960375056 krascus[1]
y de esa forma pavonearse frente a su otro amigo que la tiene solo de 25 cm. Es
una pena que la humanidad no haya logrado hacer esto, puesto que con esto se
hablaría un lenguaje universal en materia de mensuras.
Pero esperen… acá
me dicen que tal logro se ha alcanzado, que todo el mundo mide en términos de
cosas llamadas milímetros y metros o gramos y kilo…¡gramos! Qué gran día para
la humanidad. Es una pena que la principal potencia económica y militar no se
pliegue a tal sistema. Muy por el contrario insiste en hablar en términos de
pulgadas y pies u onzas.
El verdadero
problema es la incorporación del campo de futból. Es por eso que se está
pensando en una nueva estrategia para lograr que el campo de futból sea
aceptado por todos. De hecho, se va a convertir en una medida universal que va
a permitir mensurar dimensión, peso y tiempo. ¿Cómo se hará esto? Leer a
continuación.
En términos de
dimensiones, no hay mayores problemas dado que hasta ahora se vino usando de
esta forma y resulta lógico decir “este post mide 0,0333 % de campos de futbol”
dado que esa es la extensión que tendría en un papel (unos 30 cm). Además, es
sumamente práctico porque el 0,0333 % resulta una relación sumamente intuitiva
para cualquier persona, incluso los que no fueron a la escuela. Ahora bien,
cuando entramos en el terreno del peso, la cosa se complica. La razón es que la
distancia no se puede igualar al peso… hasta ahora.
El peso se empezará
a medir de forma indirecta utilizando la siguiente medida: 0,1 % de campo de
futból cúbico. Esta medida indica el peso (cierto, en alguna medida de peso de
las usadas hasta ahora) de la tierra (sin rocas) que entra en un cubo con de
0,1 % de campos de futból de longitud y se dice simplemente “campo de futból”.
Luego, podremos decir “pásame tres centésimas de campo de futból de azúcar para
ponerle a mi cuarto de campo de futból de café”.
Por último, nos
queda la solución para la incomprensión de las medidas de tiempo. Aquí también
se recurre a una equivalencia con el sistema métrico internacional, pero esto
es necesario solo hasta que la gente se acostumbre a la nueva medida. Esta es
muy sencilla: un campo de futból en materia temporal es lo que tarde Usain Bolt
en correrlo con las condiciones climáticas del Super Bowl XXXVI (y todos
recordamos cómo estaba el clima ese día). La equivalencia con el inútil sistema
métrico internacional sería: 1 campo de futból = 9,03 s.
De esta forma, si
usted quiere decirle a un amigo “Estoy a 3 cuadras. En 5 minutos llego y nos
tomamos una taza de café, a la cual le voy a poner 2 cucharadas de azúcar”,
ahora verá su tarea facilitada. Esa frase quedaría así: “Estoy a 3,3 campos de
futból. En 33 campos de futból llego para tomarnos un cuarto de campo de futból
de café, al cual le voy a poner 3 centésimas de campo de futból de azúcar”.
[1] El krascus es una unidad de medida establecida por un asiático llamado
Laten Gocor Ta. La equivalencia con el sistema métrico decimal es la siguiente:
11 cm = 1275960375056 krascus.
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