jueves, 10 de mayo de 2012

¿Por qué desaparecieron los sombreros? La verdad detrás de Bretton Woods, los Beatles y la muerte de Kennedy.

La respuesta simplista es “porque cambió la moda”. Con este “argumento” es que durante décadas las grandes corporaciones textiles han intentado adormilarnos. El humano promedio se contenta con estas 4 palabras. Sin embargo, en este espacio no somos humanos promedios, somos humanos medianas (moda, promedio y mediana, todo en un solo párrafo que nada tiene que ver con la estadística. ¿No soy genial?).
La cuestión de fondo es por qué cambia la moda. Algún mecanismo, seguramente siniestro, tiene que estar accionando los engranajes del maravilloso mundo cuya cara visible son mujeres anoréxicas y hombres de dudosa heterosexualidad. Yo vengo a aportar mi teoría.
Para empezar, voy a asumir que la moda la cambian las grandes corporaciones textiles. Dudo que alguien esté en desacuerdo. Es muy conocido el proceso por medio del cual una empresa le tira un pedazo de tela con un color “original” a un famoso y millones de boludos salen a comprar algo en ese color para estar “a la moda”. No voy a ahondar en los motivos de por qué la gente hace eso porque me generaría la enemistad de aún más gente. Luego de haber criticado a los panaderos, a los anti-abortistas, a los miembros del Jockey Club, a la Corpo y al Gobierno Nacional y Popular, creo que mi cabeza ya es deseada por suficientes personas, físicas y jurídicas.
Dicho esto, podemos pasar al por qué las grandes corporaciones del mundo textil hicieron desaparecer el gracioso accesorio sombrero. Uno puede pensar que es estúpido eliminar un producto que se puede vender y que por lo tanto puede arrojar beneficios. Bueno, la cuestión es que la eliminación del sombrero permitió introducir toda una nueva gama de otros productos modificados. Hablamos de camisas, remeras, pantalones, pullovers, etc, etc, etc, que no podían desplegar su total potencial con el lastre que significaba un sombrero en la cabeza del imbécil, digo consumidor. Reflexionemos por un minuto: si tengo puesto un sombrero de copa, no puedo ponerme una remera con una cara de Mickey Mouse o con un salpicón de pintura. Luciría estúpido. Para combinar con el sombrero tengo que volcarme por algo más sobrio, como una camisa lisa, a lo sumo a cuadrillé.
Como se puede ver, hacía falta destronar al señor Sombrero para que la industria textil pudiera desplegar todo su potencial y explotar a una muy superior cantidad de niños chinos y bolivianos que fabrican remeras de $250 con la foto del Che. Los oscuros días del sombrero han quedado atrás y hemos llegado al mundo de alegría en el que vivimos hoy. Este es el mensaje que las empresas nos quieren vender. Pero no puede tener éxito. Después de todo, ¿quién puede ser tan idiota como para usar una remera del Che que sale $250?
Pero hay más detrás de esta historia. En otra oportunidad hablé sobre el gran impacto que tuvo el mouse óptico sobre el sindicalismo administrativo. En ese texto adelanté el tema que estoy tratando en la actualidad. Entonces había dicho que el mouse óptico vino a complementar el comienzo del declive del sindicalismo administrativo al quitarle a los trabajadores su principal herramienta de sabotaje, a saber, el robo de las bolitas del mouse. El comienzo de este proceso puede rastrearse hacia el pasado hasta los días en los que el sombrero comenzó a desaparecer de las cabezas.
Esta prenda servía para que los empleados robaran cantidades industriales de artículos de oficina, herramientas, mercadería, etc. De esta forma, un empleado disgustado podía llevarse en un mes de dedicado trabajo hormiga productos por un monto estimado en 2/3 de su sueldo. Con este lastre el capitalismo no podía despegar.
Adicionalmente, la estandarización vestimental que promovía el uso del sombrero hacía que fuera muy fácilmente identificable a qué clase social pertenecía. Esto fomentaba la identidad de clase y por lo tanto los conflictos laborales. Lo que hacía falta era introducir un dejo de individualidad en la vestimenta como para que el oficinista encerrado en un box sintiera que era distinto al que estaba en el box de al lado y de esa forma romper la amalgama camaraderil, fundamental para todo movimiento sindical violento.
Fue así que los capitanes de industria se juntaron a las sombras de la reunión de presidentes de Bretton Woods en 1946. La historia oficial nos dice que esa reunión tuvo como objetivo definir el nuevo orden político/económico del mundo post-guerras mundiales. Si bien esto es cierto, hubo una reunión paralela de la que nadie habló, y esta es la de los grandes capitanes de industria, que como de costumbre, les dieron sus órdenes a los títeres que ostentan el título de presidente de un país.
Estas órdenes incluían una detallada sucesión de pasos a seguir para extirpar el tan querido sombrero de la sociedad. La pieza fundamental eran los Beatles. Sí, leyó bien, los muchachos de Liverpool. Esta banda se vestía con trajes pero sin sombrero. Mensaje subliminal: jóvenes, pueden usar el traje sin el sombrero. De allí a usar una tanga en el gay parade había solo un paso. Después Lennon la conoció a Yoko y se hizo el hippie revolucionario, pero en sus comienzos no lo fue. Trabajó para el stablishment.
No obstante, un político se interpuso en el camino cual cáscara de banana en persecución de coyote a correcaminos y la cagó… y por lo tanto lo hicieron cagar a él. Hablamos de John F. Kennedy. Muchos dirán que fue la industria armamentista porque no quería ir a la guerra y porque era un pacifista y comunista. Toda esta movida de que era un comunista nace del hecho de que él quería usar sombrero. Sin embargo, no lo dejaban, y lo forzaron a no usar sombrero, convirtiéndose en el primer presidente yankee en no usarlo. Esto era parte de la progresión acordada en el ´46. Cuando se quiso reusar a seguir con esta política por el efecto obvio que tenía sobre el sindicalismo y los trabajadores, lo sacaron del camino.
Como se ve, la desaparición del sombrero no es tan casual y espontánea como parecía a primera vista. Este documento de investigación debe difundirse.

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