Esta sección busca aportar un instrumental muy valioso a los lectores. Saber si una persona que frecuentamos diariamente es idiota es algo sencillo. Además, este conocimiento llega a nosotros de forma espontánea, casi sin quererlo. Ahora bien, tenemos la desgracia de vivir en sociedad con miles de idiotas que nos rodean y que condicionan nuestras vidas por más de que nosotros no lo queramos.
Debido a la enorme cantidad de imbéciles que habitan la tierra es imposible, en primer lugar, descuidarse en todo momento y dejarse llevar y, en segundo lugar, estar permanentemente evaluando si la persona que nos estamos por cruzar en la calle es o no un pelotudo.
Debido a la enorme cantidad de imbéciles que habitan la tierra es imposible, en primer lugar, descuidarse en todo momento y dejarse llevar y, en segundo lugar, estar permanentemente evaluando si la persona que nos estamos por cruzar en la calle es o no un pelotudo.
En este estado de cosas, mi objetivo es compartir mi sabiduría sobre cómo filtrar rápidamente a un idiota. En este caso voy a referirme a una situación cotidiana: hacer fila para comprar algo, para pedir información, para abordar un colectivo, etc, etc, etc.
Hay un montón de estudios curiosos que dicen que una persona promedio pasa no sé cuántos meses de su vida haciendo cola. No recuerdo el número exacto, pero es mucho. Dado que a nadie le gusta esperar, los ánimos del público en esta situación no suele ser el mejor. Todos estamos irritados contra la persona que atiende porque es muy lenta, porque pierde tiempo en cosas innecesarias o, si es un empleado público, porque está jugando al solitario y comiéndose una medialuna a plena vista de todo el mundo. La irritación surge básicamente del sentimiento de que podríamos estar haciendo algo mucho más trascendente que esperar y mirar el techo mientras Susana toma una pésima decisión en su solitario o hace clic en una celda que claramente es una mina.
Una persona que no es un idiota se da cuenta de que en realidad no estaría haciendo nada muy valioso con su tiempo si no estuviera perdiendo el tiempo en la fila. Sin embargo, podemos reconocer que hay veces que tenemos que llegar a alguna reunión o al trabajo antes de cierta hora. Yo voy a decir que sos un idiota por haber querido meter demasiadas actividades en un tiempo que claramente no alcanzaba.
¿Cómo se manifiesta que la persona es un idiota entonces? Básicamente por la forma de conducirse, la cual denota una ansiedad exagerada. El resultado es que una fila de la que nadie salió se hace cada vez más corta. Esto me lleva a decir: señor que está parado atrás mío, dado que tenemos que esperar 20 minutos para ser atendidos, ¿por qué mierda no deja un buen medio metro entre su humanidad y la mía y deja de respirarme en la nuca? Si quiere “sugerirme” que le gustaría estar haciendo esto mismo pero en una cama y con menos ropa, no es la forma adecuada. Primero cómpreme unas flores y unos bombones. Después hablamos. De lo contrario, no se acerque porque lo único que va a lograr es que yo quiera comentar con la persona que me acompaña (la cual sí pasó por un riguroso proceso de selección y a la cual sí dejo acercarse a menos de medio metro de mi humanidad) lo imbécil que usted es, pero que no lo pueda hacer porque ¡lo tengo a menos de medio metro!
Algunas personas se amuchan porque piensan que si el cajero ve más gente apretujada se va a apiadar y va a atender más rápido. Pero no es así. El cajero tiene un trabajo de mierda. Tiene que estar 8 hs por día, muchas veces con un descanso ridículo para comer algo e ir al baño. Está muy abajo en la escala laboral de la sociedad moderna. Por lo tanto es comprensible que tenga un leve resentimiento contra una persona en la cola que está trajeada o contra una señora que a todas luces lo único que hizo en su vida fue casarse con el hombre adecuado. Por lo tanto, el único interés del cajero es cumplir con su trabajo sin calentarse demasiado pero evitando que su jefe lo cague a pedo. Si la persona ve que la cola mide 2 metros, piensa que está dentro de lo permitido y que su jefe no la va a cagar a pedo. Aún más, sería interesante ver qué ocurriría si los que estamos en la cola nos separáramos bien e hiciéramos que la misma cola mida 5 metros. Yo creo que el cajero automáticamente va a tratar de reducirla y se va a apurar.
Ahora veamos algunos ejemplos jocosos de cómo se comporta esta gente amuchándose en la cola y la pérdida de bienestar que esto genera en la sociedad:
a) La cola del supermercado atraviesa el pasillo cuya dirección es transversal a la de ingreso a la caja, adentrándose la fila en el pasillo con dirección longitudinal a la de ingreso a la caja. Una persona inteligente deja un espacio de un metrito para que la gente que circula por el pasillo transversal pueda pasar. Pero el idiota no. Se pega al que tiene adelante para que nadie se le cole (¿cómo se te van a colar, idiota? Explicámelo).
b) Cualquier fila en un ambiente por el que circula mucha gente. Nuevamente, el idiota se pega al de adelante para que nadie pase por delante de él. Nuevamente, ¿cómo se te van a colar? La gente solo quiere pasar. Y si se te quiere colar lo mirás con cara fea y ya.
c) Esperando el equipaje en una terminal de colectivos o en un aeropuerto. En el colectivo, uno vio si su valija fue a parar al medio y abajo, en cuyo caso va a ser la última en salir, o si quedó pegada a la puerta. Si tu valija está en el medio abajo, parate atrás de todo, fíjate que no te la choreen, pero no esperés que se desmaterialice y que aparezca adelante porque no va a ocurrir.
En el aeropuerto, sería mucho mejor que todos esperaran apartados de la cinta, aumentando el perímetro y permitiendo que más gente pueda ver la cinta. Cuando llega tu valija, te acercás, la sacás y te vas. Pero no, sos un idiota y te amuchás. Siempre te amuchás y jodés al resto.
En el aeropuerto, sería mucho mejor que todos esperaran apartados de la cinta, aumentando el perímetro y permitiendo que más gente pueda ver la cinta. Cuando llega tu valija, te acercás, la sacás y te vas. Pero no, sos un idiota y te amuchás. Siempre te amuchás y jodés al resto.
d) En cualquier cosa que tiene entradas numeradas te parás a hacer la cola una hora antes. Maestro, ASIENTO NUMERADO. Eso significa que podés llegar un minuto antes y tu asiento o lugar va a estar vacío. Pero no lo entendés porque sos un idiota. El colmo de la idiotez es querer sentarte en un lugar mucho mejor que el que tenés y esperar que justo esa persona no vaya. Si te vendieron la primera fila en el cine es porque no había nada mejor. Si no te hubiesen vendido al medio al centro, donde curiosamente todos quieren ir.
Otra línea de pensamiento nos lleva a la revelación de que el esperar en una cola es algo inevitable y característico de nuestra era y que hay que aprender a lidiar con ello. Cuando uno logra esto es porque uno llegó a la madurez.
Es complicado definir que es la madurez en un ser humano. Algunas personas dicen que es dejar de jugar a los videos juegos, otros que es consumir alcohol y fumar, pero de manera moderada, como para mostrar que te estás matando pero no como el pelotudo aquel que se fuma dos atados por día. Otros plantean que es ser crítico de todo y poner un pero después de cualquier comentario que hagan otros como para mostrar que uno contempla todas las alternativas. Nada de todo esto es cierto. La definición de madurez es algo así: “Una persona madura es aquella que ha comprendido que Rapipago[1] es una empresa privada[2] con fines de lucro que no puede tener todo el día 30 personas para atender y que por lo tanto establece un promedio de cajeros surgido de un equilibrio entre lo que el cliente puede tolerar en la hora pico y la cantidad de gente que puede tener al pedo cuando no entra nadie. Por ende, esta persona se compra un MP3, un libro o una revista y hace algo con ese tiempo muerto”.
Toda la madurez del mundo es poca para soportar a alguno de los imbéciles aquí descriptos. Por eso es que escribo este post. Cuando uno sabe que tiene a uno de estos seres al lado es más fácil aceptar la desgracia, calmarse, respirar y evitar pasar un mal momento.
¡Estén atentos! ¡Los idiotas asechan!
[1] Puede remplazarse “Rapipago” por cualquier otra empresa que tenga que atender al público. Da lo mismo, salvo por el COTO de Circunvalación y Córdoba. Ese supermercado es la mierda más grande de la tierra y abusa completamente de sus clientes más allá de cualquier límite. Uno podría leerse la biblia entera y hacer un tratado de teología en el tiempo promedio que se pierde en la cola de este infierno.
[2] Se omite a próposito al Sector Público por estar este gobernado por una lógica muy diferente.
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